Pensamientos para la incertidumbre

26/03/2020

En las crisis imitar al funambulista: el no lucha por Encontrar el equilibrio; busca su centro. 1

La irrupción del virus COVID19 en escena, ha cambiado inesperadamente nuestras vidas de manera radical, exponiéndonos a la incertidumbre y concienciándonos de la fragilidad de nuestra existencia.

Quizás lo que nos está sucediendo se puede imaginar como un fuerte viento que silba y ruge, poniendo en peligro la estabilidad de las cosas  y no sabemos muy bien cómo quedará el paisaje una vez este haya cesado. Resguardarnos de este viento es necesario, y lo estamos haciendo físicamente al permanecer en nuestros hogares y al minimizar al máximo los desplazamientos, pero resguardarnos también implica tener en cuenta el aspecto psicológico y anímico. Así como nuestro hogar proporciona unas paredes que nos protegen de este viento, nuestras actitudes, pensamientos y comportamientos son las paredes que nos resguardan del temporal de la incertidumbre.


"Nuestras actitudes, pensamientos y comportamientos son las paredes que nos resguardan del temporal de la incertidumbre" /


 

Es comprensible que experimentemos momentos de malestar, angustia, de desaliento y que   en casa aparezcan tensión y discusiones e incluso que el consumo de tabaco y alcohol aumente respecto a lo que es habitual, pero como el funambulista  podemos atender al Centro de las cosas, al Ahora, al momento presente, puesto que nos guste o no, nos toca vivirlo.  pensar de manera positiva o negativa en el mañana, es un modo de intentar buscar el equilibrio pero ambos nos desplazan del presente, puesto que no dejan de mirar a un mañana que desconocemos y que nos es totalmente incierto. Buscar el equilibrio es una manera de salir del centro, del Ahora. Además, quién somos hoy, no es quien seremos mañana;  hoy vemos y valoramos cosas que no veíamos ni valorábamos ayer, y quién seremos mañana, verá y sabrá cosas que hoy desconocemos o todavía ni podemos ver.

Buscar el equilibrio es una manera de salir del centro, del Ahora. Además, quienes somos hoy, no es quien seremos mañana; hoy vemos y valoramos cosas que no ni vemos ni valorábamos ayer y quién seremos mañana, verá y sabrá cosas que hoy desconocemos o todavía ni podemos ver.

Hacernos cargo del presente que nos toca vivir y velar para estar en las mejores condiciones posibles, ya sea por nosotros, por nuestros seres queridos, por nuestros vecinos y nuestros congéneres. Diferenciar aquello que depende de nosotros de aquello que no, puesto que intentar cambiar aquello que no depende de nosotros,  conduce a la frustración, al malestar y al sentimiento de indefensión.  No podemos parar el COVID19 con nuestras manos, o acelerar el tiempo para que mañana haya desaparecido,... en cambio podemos reflexionar en nuestra responsabilidad presente y en la responsabilidad de nuestros actos hoy, así como los efectos y consecuencias que pueden generar.


“Pensar positivamente o “negativamente”  en el mañana, es un modo de intentar buscar el equilibrio pero ambos nos desplazan del presente.”



A tener en consideración:

  • Informarnos de fuentes fiables y objetivas en detrimento de las opiniones y las especulaciones.
  • Limitarnos el tiempo de exposición a la información, puesto que nos puede saturar.
  • Sentir angustia es totalmente comprensible y sentir malestar es una consecuencia. Compartir con nuestros seres queridos lo que nos intranquiliza puede ser positivo.
  • Cuidar de nuestro cuerpo siguiendo las medidas preventivas, durmiendo y comiendo bien, y moderando el consumo de alcohol y tabaco.
  • Cuidar de nuestra salud mental: tener una rutina diaria, dar espacio a aficiones y actividades agradables o practicar alguna técnica de relajación.




Joan Enric Vidal Pañella
Psicólogo de NeuroLleida
Núm. Col. 14831

[1] Grande Crespo, P. (2012). Hendiduras. Lleida: Milenio